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Abrir un restaurante en España: requisitos, licencias y costes reales

Escrito por Ludovic Frank Publicado el 14 min de lectura
Pareja de futuros restauradores con las llaves y la carpeta de documentos delante de la fachada de su nuevo restaurante en una calle española

Abrir un restaurante en España son dos proyectos en uno. El primero ilusiona: la carta, la sala, el nombre en la fachada. El segundo ilusiona menos, pero condiciona todo lo demás: licencia de actividad, registro sanitario, formación de manipuladores, alta en Hacienda y en la Seguridad Social. Si olvida un solo trámite, la apertura se retrasa semanas, y el alquiler del local corre igualmente.

Esta guía ordena los requisitos para abrir un restaurante en España, con el enlace oficial de cada obligación, unos rangos de coste realistas y un capítulo que casi todas las guías administrativas olvidan: los preparativos comerciales que deciden si abre con la sala llena o vacía.

Un aviso honesto antes de empezar: buena parte de los trámites de apertura son municipales y autonómicos. Lo que en un ayuntamiento se resuelve con una declaración responsable, en otro exige una licencia previa con meses de instrucción. Esta guía le da el marco general y ejemplos verificables, pero la última palabra la tienen siempre su ayuntamiento y su comunidad autónoma.

En resumen, los 7 frentes en orden:

  1. plan de negocio y elección del local (la salida de humos primero);
  2. forma jurídica: autónomo o sociedad limitada, con asesoría profesional;
  3. licencia de actividad o declaración responsable en su ayuntamiento;
  4. registro sanitario autonómico, formación de manipuladores y sistema APPCC;
  5. terraza, si la quiere: autorización municipal aparte;
  6. Hacienda (alta censal, IVA al 10 %) y Seguridad Social (RETA, contratos);
  7. herramientas del día 1: perfil de Google, web y reservas online listos antes de abrir.

Antes de los trámites: el plan de negocio y el local

No vamos a dedicarle tres páginas al plan de negocio, pero dos puntos merecen insistencia.

La ubicación no se corrige después. Un alquiler se renegocia, una carta se cambia, una ubicación se queda. Antes de firmar, pase por delante del local a distintas horas: flujo de gente al mediodía, ambiente por la noche, competencia en la misma calle. Una zona con muchos restaurantes no es necesariamente mala señal, demuestra que hay paso; una calle desierta a las 21:00, sí.

Verifique el local antes de firmar el contrato, no después. Tres comprobaciones que tumban proyectos:

  • el uso del local es compatible con la hostelería según el plan urbanístico y el contrato de arrendamiento;
  • la salida de humos es posible: instalar un conducto en un edificio antiguo puede exigir el acuerdo de la comunidad de propietarios, o ser directamente inviable;
  • los estatutos de la comunidad no prohíben la actividad o los horarios que usted necesita.

Un local "para reformar" con salida de humos existente suele valer más que uno reluciente sin conducto. Y calcule desde el principio la tesorería de los primeros meses: un restaurante tarda en alcanzar su ritmo, y las primeras semanas se juegan en su capacidad de llenar la sala, algo en lo que ayuda tener un sistema de reservas gratuito desde el primer día.

¿Autónomo o sociedad limitada? La forma jurídica

Es la primera decisión formal, y conviene tomarla con un asesor fiscal o una gestoría, no solo con un artículo de blog, incluido el nuestro. Los dos caminos habituales:

Darse de alta como autónomo es la vía más rápida y barata: alta en el RETA y en Hacienda, sin capital ni notario. Usted responde de las deudas con su patrimonio personal, lo cual pesa en un negocio con alquiler, obra y nóminas. A favor: los nuevos autónomos disfrutan de la cuota reducida (la llamada tarifa plana) de unos 80 € al mes durante los primeros 12 meses, prorrogable otros 12 si sus rendimientos quedan por debajo del salario mínimo, como detalla Infoautónomos; varias comunidades autónomas la subvencionan además hasta dejarla en cero.

Constituir una sociedad limitada (SL) separa el patrimonio de la empresa del suyo. Desde la Ley 18/2022 de creación y crecimiento de empresas, una SL puede constituirse con un capital social de 1 € (antes eran 3.000 €), aunque con obligaciones adicionales mientras el capital no alcance esa cifra. A cambio hay más gestión: estatutos, notario, Registro Mercantil, contabilidad mercantil e impuesto sobre sociedades.

En la práctica, la mayoría de restaurantes con inversión significativa y personal contratado se montan como SL, y los proyectos muy pequeños (una barra, un negocio familiar) arrancan a veces como autónomo. Lo importante es decidirlo antes de firmar nada, porque el alquiler, las licencias y las cuentas bancarias irán a nombre de esa forma jurídica.

La licencia de actividad y apertura: el trámite que depende de su ayuntamiento

Aquí está el corazón administrativo del proyecto, y también la mayor fuente de confusión, porque no existe una regla única para toda España.

La Ley 12/2012 de medidas urgentes de liberalización del comercio sustituyó la licencia previa por una declaración responsable para muchos comercios y servicios de hasta 750 m². Ahora bien, su anexo no incluye la restauración: bares, cafeterías y restaurantes quedan fuera de ese régimen estatal, así que el procedimiento concreto lo fijan la normativa de su comunidad autónoma y la ordenanza de su ayuntamiento.

Dos situaciones típicas, con ejemplo verificable:

  • Ayuntamientos con régimen de declaración responsable. En Madrid, la Ordenanza 6/2022 de Licencias y Declaraciones Responsables Urbanísticas hace de la declaración responsable el régimen general: usted declara bajo su responsabilidad que la actividad cumple la normativa, presenta la documentación técnica y puede iniciar la actividad sin esperar una resolución, sujeto a comprobación posterior.
  • Ayuntamientos con licencia previa. Otros municipios mantienen la licencia de actividad clásica para hostelería, sobre todo cuando hay obra, aforo relevante, música o zonas saturadas: se presenta el proyecto y no se abre hasta obtener la resolución, lo que puede llevar meses.

En ambos casos necesitará un proyecto técnico firmado por un ingeniero o arquitecto que acredite insonorización, ventilación y salida de humos, protección contra incendios, accesibilidad y aforo. Es un gasto de entre 2.000 y 3.000 € según las estimaciones de Square para España, a los que se suman las tasas municipales.

Tres consejos que ahorran disgustos:

  1. Pregunte en urbanismo antes de firmar el alquiler. Una consulta previa sobre la compatibilidad del local con el uso de restauración es barata o gratuita, y evita alquilar un local donde su actividad nunca será legalizable.
  2. Si el local ya fue un restaurante, pida la documentación de la actividad anterior. Un cambio de titularidad de una licencia existente es mucho más rápido y barato que legalizar una actividad nueva.
  3. Declaración responsable no significa barra libre. Usted abre antes, pero la inspección llega después: si el local no cumple lo declarado, el cierre y la sanción corren de su cuenta.

Gestor y restauradora revisando un tablero de planificación con documentos y calculadora en un despacho
La regla de oro: consultar en urbanismo antes de firmar el alquiler, no después

Registro sanitario, manipulador de alimentos y APPCC

Segunda familia de obligaciones: la seguridad alimentaria. Son tres trámites distintos que a menudo se confunden.

La inscripción sanitaria autonómica

Contrariamente a lo que se lee por ahí, un restaurante no se inscribe en el registro sanitario nacional (RGSEAA): el Real Decreto 191/2011 excluye expresamente a los establecimientos que sirven al consumidor final, como restaurantes, bares y cafeterías, y los remite a los registros autonómicos de establecimientos alimentarios. En la práctica, usted presenta una comunicación previa o declaración responsable sanitaria ante la consejería de sanidad de su comunidad autónoma, con los datos del local y de la actividad. El nombre exacto del trámite y la tasa varían según la comunidad.

La formación de manipuladores de alimentos

El famoso "carné de manipulador" expedido por la administración ya no existe: el Real Decreto 109/2010 lo suprimió y trasladó la responsabilidad a la empresa. Es usted, como operador, quien debe garantizar que todo su personal está formado en higiene alimentaria de acuerdo con su puesto, y poder demostrarlo en una inspección con certificados de formación. La formación puede impartirla una entidad externa o la propia empresa, pero la responsabilidad de que exista es suya.

El sistema APPCC

Todo establecimiento alimentario de la Unión Europea debe trabajar con procedimientos basados en los principios del APPCC (análisis de peligros y puntos de control crítico), según el Reglamento (CE) 852/2004: temperaturas, trazabilidad, limpieza, recepción de mercancía, todo documentado. No es un papel que se archiva, es el sistema que le protege en cada inspección; le explicamos cómo montarlo sin morir de burocracia en nuestra guía de higiene y APPCC en el restaurante.

Recuerde también que la información de alérgenos en la carta es obligatoria en toda la UE; tiene el detalle en nuestro artículo sobre alérgenos en el restaurante.

¿Quiere terraza? Es otra autorización

La terraza no viene incluida en la licencia de actividad: ocupar la vía pública con mesas y sillas (los veladores) exige una autorización municipal específica, con su tasa anual, su número máximo de mesas y sus horarios, y cada ayuntamiento tiene su propia ordenanza. Si la terraza es parte esencial de su modelo de negocio, verifique antes de firmar el local cuántos veladores autoriza el ayuntamiento en esa acera exacta. Hemos dedicado una guía completa a la terraza del restaurante, de la autorización a la rentabilidad.

Hacienda y Seguridad Social: altas, IVA y contratos

El bloque fiscal y laboral es más estandarizado que el municipal, y por eso da menos sorpresas:

  • Alta censal en Hacienda (modelo 036) antes de iniciar la actividad, con el epígrafe de restauración correspondiente del IAE. La mayoría de nuevos negocios están exentos de pagar el IAE, pero el alta censal es obligatoria igualmente.
  • IVA al 10 %: los servicios de hostelería y restaurante tributan al tipo reducido del 10 %, según el artículo 91 de la Ley 37/1992 del IVA. Presentará las autoliquidaciones trimestrales (modelo 303) y el resumen anual.
  • Seguridad Social: alta en el RETA como autónomo (o como autónomo societario si constituye una SL), inscripción de la empresa y alta de cada trabajador antes de que empiece, con su contrato comunicado al SEPE. El convenio colectivo de hostelería de su provincia fija salarios mínimos, pluses y jornada.

Si va a contratar equipo desde el primer día, que es lo habitual, empiece pronto: encontrar cocineros y personal de sala es hoy uno de los cuellos de botella del sector. Nuestra guía para contratar personal para su restaurante le ayudará a no improvisar las entrevistas la semana de la apertura.

¿Cuánto cuesta abrir un restaurante en España?

No existe una cifra universal, y desconfíe de quien se la dé: todo depende del tamaño, la ciudad y, sobre todo, del estado del local. Aun así, los rangos orientativos que manejan las guías del sector, como la de Square, permiten dimensionar el proyecto:

Partida Rango orientativo
Proyecto técnico 2.000 a 3.000 €
Licencias y tasas municipales, inscripción sanitaria en torno a 3.000 €
Reforma del local 800 a 1.000 € por m²
Equipamiento de cocina 20.000 a 40.000 €
Mobiliario y decoración 5.000 a 20.000 €
Alquiler mensual (según ciudad y zona) 1.000 a 5.000 €

Con esos mimbres, un local pequeño ya reformado puede abrirse desde algunas decenas de miles de euros, y un restaurante mediano con obra completa supera con facilidad los 100.000 o 150.000 €. Dos reglas de prudencia: reserve una tesorería de varios meses de gastos fijos (la rampa de arranque siempre es más lenta de lo previsto), y construya el plan financiero con su asesor partiendo de un escandallo serio de su carta, no de porcentajes copiados de internet.

Las herramientas del día 1: su restaurante debe existir antes de abrir

Este es el capítulo que las guías administrativas omiten, y es el que decide su facturación de las primeras semanas. Un restaurante que abre sin visibilidad y con la sala vacía arrastra un lastre que la mejor cocina tarda meses en compensar.

Cree su perfil de empresa de Google antes de abrir. Es el primer sitio donde le buscarán sus futuros clientes ("restaurante + su barrio"), y la verificación de la ficha puede tardar. Una ficha completa con fotos, horarios y fecha de apertura le hace existir en Google Maps desde el día 1; nuestra guía del perfil de empresa de Google para restaurantes detalla cada paso.

Publique una web sencilla. Una página con la carta, los horarios, la dirección y un botón de reserva basta de sobra para empezar; lo importante es existir fuera de las redes sociales, en un dominio propio. Le contamos cómo hacerlo sin presupuesto de agencia en nuestra guía de la página web para restaurante.

Abra las reservas online antes del día de la apertura. Es la palanca más infravalorada de una apertura: anunciar "reservas abiertas" dos o tres semanas antes convierte la curiosidad del barrio en mesas confirmadas para la primera semana. Abre con el libro de reservas ya en marcha, su equipo anticipa los volúmenes, y cada persona que ve su fachada por la noche puede reservar en vez de olvidarse.

Para ese momento existe precisamente la versión gratuita de ViteUneTable: en un presupuesto de apertura donde cada euro cuenta, su módulo de reservas online cuesta 0 €, sin comisión por comensal y sin permanencia. Seamos honestos: en el arranque no necesita las funciones avanzadas como los recordatorios automáticos por correo electrónico o el anti no-show; la versión gratuita basta, y ya pasará al Pack Estándar (29 € al mes, IVA no incluido) cuando el volumen lo justifique.

Un último consejo de calendario: antes de la apertura oficial, organice uno o dos servicios de prueba con conocidos. Ese ensayo general, el soft opening, destapa los fallos de cocina y sala cuando todavía no cuestan reseñas.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta un título para abrir un restaurante en España?

No se exige ningún título de cocina ni de hostelería. Las obligaciones formativas van por otro lado: todo el personal que manipule alimentos debe estar formado en higiene alimentaria, bajo responsabilidad de la empresa, según el Real Decreto 109/2010. Algunas comunidades exigen además formación específica en alérgenos o en venta de alcohol; consúltelo en su consejería.

¿Qué licencias necesito para abrir un bar o restaurante?

Como mínimo: la licencia de actividad y apertura municipal (o la declaración responsable que la sustituya en su ayuntamiento), la inscripción sanitaria ante su comunidad autónoma y, si ocupa la vía pública, la autorización de terraza. A eso se suman el alta censal en Hacienda y las altas en la Seguridad Social. El procedimiento exacto varía según el municipio, así que la primera visita siempre es a urbanismo de su ayuntamiento.

¿Cuánto cuesta abrir un restaurante en España?

Depende del local y de la ciudad. Como orden de magnitud: proyecto técnico y licencias (unos 5.000 a 6.000 €), reforma (800 a 1.000 € por m²), equipamiento de cocina (20.000 a 40.000 €) y mobiliario (5.000 a 20.000 €), según las estimaciones de Square. Un proyecto mediano con obra suele superar los 100.000 €, y siempre conviene añadir varios meses de tesorería.

¿Cuánto se tarda en abrir un restaurante?

Entre 6 meses y un año desde la decisión hasta la apertura, según la obra y el procedimiento municipal. En municipios con declaración responsable, el trámite administrativo puede resolverse en semanas; donde se exige licencia previa de actividad, la instrucción puede llevar varios meses, que conviene solapar con la reforma del local.

¿Es mejor abrir como autónomo o como sociedad limitada?

No hay respuesta universal. El autónomo arranca más rápido y barato (cuota reducida de unos 80 € al mes el primer año), pero responde con su patrimonio personal. La SL protege su patrimonio y desde la Ley 18/2022 puede constituirse desde 1 € de capital, a cambio de más obligaciones contables. Con obra, alquiler y nóminas de por medio, la mayoría de proyectos acaban en SL; decídalo con un asesor antes de firmar nada.

¿Cuándo debo activar la reserva online?

Dos o tres semanas antes de abrir, a la vez que anuncia la fecha en su perfil de Google y sus redes. Así abre con mesas ya reservadas en lugar de depender del paso espontáneo. Con la versión gratuita de ViteUneTable la puesta en marcha no cuesta nada: cree su cuenta, configure servicios y mesas, y ponga el enlace de reserva en su ficha de Google y su web desde el primer día.

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