Comisiones de Rappi, PedidosYa y DiDi Food en el Perú: la cuenta honesta para su restaurante
Si usted administra un restaurante en el Perú, la escena le resulta familiar: los repartidores con sus mochilas térmicas entran y salen, la tablet de pedidos suena sin parar y, al cierre del mes, la plata que de verdad queda en la caja no cuadra con el volumen que salió de la cocina. No es una impresión suya: entre la comisión, el IGV sobre esa comisión, los envases y las promociones que financia el local, el pedido por aplicativo es uno de los ingresos más caros del rubro gastronómico.
Primera advertencia honesta, porque este artículo va de cuentas claras: ninguna de las tres plataformas que operan hoy en el Perú publica una tabla oficial de comisiones. Ni Rappi, ni PedidosYa, ni DiDi Food. Cada cifra que usted lea sobre "cuánto cobra Rappi de comisión", aquí o en cualquier otro blog, es una estimación de terceros o el resultado de una negociación individual. Vamos a citarlas con su fuente y su fecha, a hacer la matemática sobre un pedido típico de pollería en soles, a repasar por qué el 70% de las cevicherías terminó contratando repartidores propios y, sobre todo, a mostrar la otra cara de la moneda: mientras el delivery paga peaje, las reservas directas de su salón pueden costarle exactamente 0% de comisión con una herramienta de reservas gratuita y sin cobro por comensal.
¿Cuánto cobran Rappi, PedidosYa y DiDi Food a los restaurantes en el Perú?
La respuesta corta: depende de su contrato, y nadie fuera de esa negociación lo sabe con certeza. La respuesta larga, con las fuentes sobre la mesa:
- La guía peruana de panca.pe, consultada en octubre de 2026, estima que Rappi cobra entre el 28% y el 30% del pedido en su plan estándar, o entre el 15% y el 18% si el restaurante pone su propio repartidor, con planes negociados del 20% al 25% para locales de alto volumen.
- La misma guía sitúa a PedidosYa entre el 22% y el 28% en modalidad marketplace con logística incluida, y entre el 12% y el 15% cuando el cliente recoge en el local.
- DiDi Food tampoco publica tarifas, y las guías de terceros rara vez se atreven con un rango. Lo que sí está documentado es que opera y crece: sus órdenes de comida en el Perú crecieron 13% durante 2025, según Forbes Perú.
Y una aclaración que varios blogs siguen pasando por alto: Uber Eats no opera en el Perú desde junio de 2020, cuando cerró sus operaciones locales en plena pandemia. Si una comparativa se lo presenta como opción vigente, desconfíe del resto de sus cifras.
Insistimos en el matiz: son estimaciones de terceros, porque los aplicativos no publican tarifas en el Perú. Su contrato puede estar por encima o por debajo, y el porcentaje varía con el volumen, el número de locales, la zona y quién pone la logística.
Tres detalles que las cifras de titular suelen esconder:
- El IGV se suma a la comisión. La comisión es un servicio de intermediación gravado con el IGV del 18%, que se aplica sobre el monto de la comisión. Un 28% de comisión se convierte en la práctica en cerca del 33% del pedido.
- La comisión es negociable, pero no para todos. Una cadena de pollerías con varios locales tiene cartas; un huarique de barrio sin palanca de negociación suele quedar en la parte alta del rango.
- La comisión no es el único costo. Los envases corren por cuenta del restaurante, la publicidad dentro del aplicativo para aparecer arriba se paga aparte (la guía de panca.pe cita avisos desde S/ 200 a S/ 300 mensuales según la plataforma) y en las promociones "cofinanciadas" el local absorbe entre el 50% y el 100% del descuento.
Este fenómeno no es exclusivo del Perú: comparamos lo que las plataformas publican (o callan) en otros países en nuestra guía general sobre delivery y para llevar en el restaurante. Este artículo es la profundización peruana de esa cuenta.
Ojo: ningún aplicativo de delivery reserva mesas en el Perú
Conviene despejar una confusión frecuente. Ni Rappi, ni PedidosYa, ni DiDi Food ofrecen un producto de reserva de mesas en el Perú (verificado en octubre de 2026): su negocio es el reparto y el recojo, no el salón. Si lo que usted quiere es llenar el comedor con comensales sentados, necesita otra categoría de herramienta, la que repasamos en nuestra guía del sistema de reservas para restaurantes en el Perú.
La cuenta sobre un pedido de S/ 40 en una pollería: una estimación honesta
Hagamos la matemática con un pedido de S/ 40.00, un cuarto de pollo con papas y gaseosa para dos, y una comisión del 28%, dentro de los rangos de terceros citados arriba. Es una estimación ilustrativa, no la tarifa oficial de nadie; ajuste los números a su contrato real.
| Concepto | Valor estimado |
|---|---|
| Pedido pagado por el cliente | S/ 40.00 |
| Comisión estimada (28%) | S/ 11.20 |
| IGV del 18% sobre la comisión | S/ 2.02 |
| Envases, cubiertos y bolsa (supuesto ilustrativo) | S/ 1.50 |
| Parte del restaurante en una promoción cofinanciada (supuesto ilustrativo) | S/ 2.00 |
| Lo que queda para el restaurante | S/ 23.28 |
Es decir, de cada S/ 40.00 vendidos por el aplicativo pueden quedarle unos S/ 23: cerca del 58% del ticket. Y de ahí todavía salen el pollo, el carbón, la parte proporcional de sueldos, alquiler y servicios. Si su costo de insumos ronda el 35% del precio de carta, en este ejemplo el pedido deja unos S/ 9 para cubrir todo lo demás. Muchos locales compensan subiendo los precios dentro del aplicativo, lo que protege el margen pero encarece la experiencia del cliente y reduce volumen.
Por eso la pregunta correcta no es "¿vendo mucho por los aplicativos?", sino "¿cuánto me queda de cada pedido por app frente a un plato servido en mesa o recogido en el local?". Mida el margen por canal, no las ventas por canal.
El 70% de las cevicherías ya contrató repartidores propios
Si la relación entre los restaurantes peruanos y los aplicativos se siente despareja, no es solo una sensación del gremio, y hay evidencia citable. Ya en 2022, el presidente de la Asociación de Restauradores Marinos y Afines del Perú (ARMAP), Javier Vargas, declaraba que el 70% de las cevicherías había optado por contratar repartidores propios debido a las altas comisiones de las apps de delivery, que según el gremio llegaban al 20% o 30% de la venta, en un rubro donde el delivery representaba cerca del 30% de los ingresos (cifras de peru-retail citando a ARMAP, 2022).
Léalo despacio: siete de cada diez cevicherías decidieron que montar su propia logística, con motorizados en planilla o por servicio, salía más a cuenta que pagar la comisión. No es dogma antiplataformas, es una cuenta que cada local hizo con su propio ticket promedio.
Dos apuntes de contexto para completar el panorama:
- No existe en el Perú ninguna regulación de las comisiones de delivery. Ni una ley, ni un tope, ni un pronunciamiento de INDECOPI sobre el porcentaje: la comisión es un contrato libre entre privados, y la única protección real del restaurante es negociar y diversificar canales.
- En el plano sanitario, el MINSA publicó en la pandemia una guía técnica para restaurantes con servicio a domicilio, útil como referencia de buenas prácticas si usted arma reparto propio, pero no regula la relación comercial con las plataformas.
Seamos honestos: cuándo sí conviene estar en los aplicativos
Este blog lo edita un software de reservas, pero la respuesta honesta no es "bórrese de las apps mañana". Hay escenarios donde la plataforma aporta un valor real:
- Darse a conocer. Para un local nuevo, aparecer en el aplicativo es publicidad que se paga con los primeros pedidos: comensales que jamás habrían pasado por su puerta prueban su sazón.
- Demanda real de delivery en su zona. Si su público pide a la casa y usted no tiene reparto propio, la app resuelve la logística completa: motorizados, cobro, soporte. Montar eso por cuenta propia también cuesta, y el 30% de cevicherías que sigue en las apps lo sabe.
- Capacidad ociosa en horas valle. Un pedido con comisión que cubre su costo variable sigue sumando si la cocina estaba parada, siempre que usted haya hecho la cuenta y no al revés.
El problema no es usar los aplicativos: es depender de ellos, aceptar la comisión como un costo fijo incuestionable y, peor, dejar que el canal más caro canibalice al más rentable, que casi siempre es la mesa servida en su salón o el pedido recogido en el local.
Cómo recuperar margen: el canal directo, frente por frente
Sus pedidos por canal propio
El cliente que ya lo conoce no necesita que un aplicativo se lo presente de nuevo cada semana, cobrando comisión por la reintroducción. Un número de WhatsApp visible en la bolsa del pedido y en la carta, una página web propia aunque sea sencilla, con la carta, el teléfono y la opción de recojo en local, y herramientas como OlaClick, cuyo plan inicial gratuito arma una carta digital con pedidos por WhatsApp, convierten al cliente recurrente de la app en cliente directo. El mismo WhatsApp sirve, de paso, para recibir reservas de mesa, aunque con límites claros cuando el volumen crece.
Sus datos de clientes
Cuando el pedido entra por el aplicativo, el cliente es del aplicativo: usted no tiene su celular ni su correo, y no puede invitarlo a volver sin pagar de nuevo la comisión. Cuando el pedido o la reserva entran por su canal, el dato queda en su base, con el consentimiento correspondiente, y cada visita siguiente es suya. Esa diferencia, invisible en la boleta del día, es la que separa un negocio con clientela propia de un negocio que alquila su clientela mes a mes.
El salón: donde la comisión puede ser 0%
Aquí está la asimetría que casi nadie aprovecha. En el delivery por aplicativo, pagar un porcentaje es la regla del juego, y por ahora es estructural: la plataforma pone motorizados, marketing y cobro, y eso se financia con su comisión. En el salón, en cambio, no existe ninguna razón para pagar comisión por un comensal que lo buscó a usted: la reserva que llega desde su ficha de Google, su Instagram o su página web es un cliente directo, y debería costarle S/ 0.
Con ViteUneTable, la versión gratuita ilimitada, con 0% de comisión y sin permanencia, le da reservas en línea ilimitadas desde todos sus canales directos, la agenda de sala y las confirmaciones automáticas, sin tarifa por comensal sentado: una mesa de 8 un sábado le cuesta lo mismo que una mesa de 2 un martes, es decir, nada. Las páginas de reserva para sus comensales existen en 37 idiomas, un detalle útil con los turistas que recibe el Perú. Los packs de pago existen solo si los necesita: el Pack Estándar, a 29 € al mes IVA no incluido (unos S/ 112 al tipo de cambio de octubre de 2026), suma los recordatorios por email y el botón de reservar directamente en Google; el pack Estándar + Anti No-Show, a 49 € al mes IVA no incluido (unos S/ 190 al mismo cambio), añade la protección contra las reservas que no se honran, el famoso no show. Dos avisos honestos: la facturación es en euros y los recordatorios son por email, no por SMS ni WhatsApp.
La jugada completa no es abandonar el delivery: es tratarlo como lo que es, un canal de adquisición pagado, útil para captar desconocidos, y construir en paralelo los canales donde el margen es íntegramente suyo: su carta en línea, sus pedidos para llevar, su base de clientes y un salón donde cada reserva directa entra con comisión cero.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cobra Rappi a los restaurantes en el Perú?
Rappi no publica una tabla oficial de tarifas para el Perú. La guía de panca.pe, consultada en octubre de 2026, estima entre el 28% y el 30% del pedido en el plan estándar con logística de Rappi, entre el 15% y el 18% si el restaurante pone su propio repartidor, y planes negociados del 20% al 25% para locales de alto volumen. La cifra exacta sale de la negociación de cada restaurante.
¿Cuánto cobra PedidosYa de comisión en el Perú?
Tampoco hay tarifa pública. Las estimaciones de terceros (panca.pe, octubre de 2026) hablan de un 22% a 28% del pedido en modalidad marketplace con reparto incluido, y de un 12% a 15% cuando el cliente recoge en el local. A eso se suma el IGV del 18% sobre la comisión.
¿Las comisiones de delivery llevan IGV en el Perú?
Sí. La comisión es un servicio de intermediación gravado con el IGV del 18%, que se aplica sobre el monto de la comisión. Una comisión del 28% equivale en la práctica a cerca del 33% del valor del pedido, antes de contar envases, publicidad dentro del aplicativo y promociones cofinanciadas.
¿Existe alguna ley que limite las comisiones de delivery en el Perú?
No. A octubre de 2026 no existe ninguna norma peruana que regule o tope las comisiones de los aplicativos de delivery: la relación es contractual entre privados. Las reglas generales de INDECOPI sobre información al consumidor aplican a los precios que ve el cliente, no al porcentaje que la plataforma negocia con el restaurante.
¿Algún aplicativo de delivery permite reservar mesa en el Perú?
No. A octubre de 2026, ni Rappi, ni PedidosYa, ni DiDi Food ofrecen reservas de mesa en el Perú: su negocio es el reparto y el recojo. Para llenar el salón necesita un software de reservas: existen opciones desde gratuitas, como la versión gratuita ilimitada de ViteUneTable, hasta plataformas locales que cobran por comensal sentado, y las comparamos en nuestra guía peruana de sistemas de reservas.
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